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Escritor

¿Cuántos piensan ahora en la paz y en la bondad de la gente por ejemplo?

¿Cuántos piensan ahora en la paz y en la bondad de la gente por ejemplo?, y ¿cuántos jaleaban la barbarie con discursos vehementes y razonamientos sentimentales, la mayoría de las veces exagerados? Te puedes imaginar lo que es hablar con un desconocido. Pero si me apuras, podría ser más sencillo y hasta lo contrario: ¿quién sabe lo que de verdad piensa aquel que no conocemos y del que no intuimos ni sus heridas más tibias? Lo que se olvida o lo que no se dice es que alrededor de cada muerto hay más de veinte corazones rotos que no podrán restañar sus heridas, aun cuando pasen los años. ¿Quién me fuera a decir a mí que hoy estaría vivo y que te conocería, además, en el país donde el asesino paseó por sus calles durante años, en una clandestinidad estricta, con un documento de identidad falsificado, con otro nombre, hasta que fue entregado a España?

Fragmento de la novela La carretera de la costa, El Desvelo 2020.

Llevaba un anorak oscuro

Un párrafo de La carretera de la costa, El Desvelo, 2020.

Se oye el sonido del agua

¿Qué puede hacer un hombre cuando no tiene nada?

¿Qué puede hacer un hombre
cuando no tiene nada?
¿Qué puede hacer una mujer
cuando no encuentra a nadie?

¿Qué puede hacer la vida
para no atraer a la muerte?
¿Qué el pasado para cambiar
el curso del presente?

¿Qué el presente
para incidir en el futuro?
¿Qué será del mañana
que nos espera a todos?

Es necesario recordar
con la fuerza de la memoria.
Ser fuertes y no llorar.
Ser hijos de nuestro tiempo.

En el silencio no olvidar
el sufrimiento de tantos.
Abrazarse a la justicia
que llegará pese a todo.

Un poema de Poemas del caminante, 2005.

Tras las cortinas

Página de Elegancia, Menoscuarto Ediciones 2021.

Se sentía cómodo entre las mujeres

Página de Elegancia, Menoscuarto Ediciones 2021.

Lo más grande en un hilo

Reseña de Elegancia en “La sombra del ciprés”, de El Norte de Castilla, por Victoria M. Niño., 9 de abril de 2021.

Me preguntas

Me preguntas por qué no hablo de amor en mis textos. Podría excusarme con varias frases, por ejemplo, porque casi todo el mundo lo hace y no quiero sumarme a ese esperpento que confunde nuestras vidas, o porque saca lo peor de los escritores cuando repiten lo de siempre con razonamientos pasados de moda o dedos acusadores que no sabemos a quién justifican con su exagerada verborrea. Me preguntas por qué no menciono esa palabra en mis poemas. Te podría decir cualquier insensatez que me venga a la mente, pero no lo hago. Solo te digo que a menudo, aunque parece que no lo haga, lo estoy haciendo, ya que muchas veces por nombrar un lugar no se le dota, así como así, de existencia. O todavía algo más bello, que no por nombrar insistentemente una cosa, se la ama más, como cree todo el mundo. A veces, en el silencio está el más sentido homenaje. En la aproximación, la descripción más tierna, lo que nos conmueve o nos lleva a pensar que están hablando de nosotros sin que lo sepamos.

Me preguntas por qué cuando se habla de este sentimiento todo el mundo da lo peor de sí mismo. Primero, porque se lleva hablando de él tantos años que todos estamos cansados. Segundo, porque el sufrimiento es tan grande cuando parece que las personas miran a otro lado, que es difícil dotar a las palabras de un nuevo sentido. Tercero, porque hagas lo que hagas, o digas lo que digas, todos querrán colocarte un adjetivo encima, una definición, como si fuéramos hombres de ideas fijas desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Me preguntas por qué tantos amantes andan a la gresca acusándose mutuamente. No lo sé, se lo tendrías que preguntar a ellos, pero me lo imagino. Quizá porque les han hecho tanto daño que ahora se defienden con lo que saben: con sus ideas y palabras, lo único que les queda a salvo. Quizá porque están cansados de que les engañen con promesas que venden como realidades que nunca se cumplen.

Me preguntas por qué se dicen tantas cosas sin remedio. No lo sé, tendrías que preguntárselo a quien las dice, pero quizá sea porque su discurso no es el de la gente que se quiere. A todos los que sienten su desgarro, les interesa justificar su inagotable existencia al pensar que no están aislados cuando reflexionan sobre el motivo de sus sentimientos. Me preguntas por qué siguen matando sin más. No lo sé, tendrías que preguntar a otros. Quizá porque no entienden la vida en una nueva sociedad o repiten las pocas cosas que saben porque ya no pueden salir del atolladero. Por último, me preguntas por qué no empleo palabras que otros utilizan como sometimiento o cólera, y no lo hago porque hay muchos que se llenan la boca con ellas y porque para explicarme prefiero llamar a las cosas por su nombre y utilizar mis propias palabras. ¿Te suenan duda, aproximación y respeto?

© Fotografía: Raúl Fijo.


Revista Corredor Mediterráneo, nº 951, 14 de abril de 2021.

Entrevista a Kepa Murua, un escritor versátil

Revista Todo literatura, Por Isabel Alamar, 13 de abril de 2021.

Leer la entrevista completa en TodoLiteratura

¿Cómo se te ocurrió la idea de escribir sobre el gran modisto vasco Cristóbal Balenciaga?

Cristóbal Balenciaga es uno de los grandes artistas del siglo XX y los libros que hay sobre él, aunque interesantes, no van más allá de la biografía con fechas y detalles de su vida en la que no profundizan con una mirada que a mí sí me interesa como escritor: esa que indaga en su oficio y reflexiona sobre su manera de ver la vida.

¿Qué es lo que más te llamó la atención de su figura?

La confianza de Balenciaga en el arte que permanece en el tiempo frente a la fragilidad de la moda, me hizo pensar en la solidez de su carácter y en las convicciones que tenía como modisto, pero lo que más me llamó la atención fue su discreción o esa reserva, podría decirse típicamente vasca, que combinó con la osadía para presentar su trabajo al mundo con habilidad y acierto.

¿Cuánto tiempo te llevó, más o menos, escribir esta deliciosa novela y de qué te ibas dando cuenta mientras la ibas escribiendo?

Cristóbal Balenciaga nació en Getaria, un pueblo situado a tres kilómetros de Zarautz, donde yo nací. De joven oí hablar de él; yo soy un buen escuchador y mi mente guardó esas historias hasta convencerme de que detrás de lo que se decía había algo más que moda. La labor de lectura sobre el modisto y los viajes al museo Balenciaga, se intercalaron durante años con apuntes sobre el oficio de coser o de vestir y fueron el germen de esta novela titulada Elegancia.

¿Cómo fue la labor de documentación, yo diría, y tú mismo lo dices también, que es un poco atípica; podrías precisarnos por qué?

Leí libros que hablaban sobre su trabajo, pero después de asimilar lo que se decía tuve que relegar esa información con el fin de hacer literatura. A menudo volvía a Getaria, visitaba el museo, analizaba sus vestidos, paseaba por las calles del pueblo, me sentaba cerca del mar e, incluso, fui a visitar su tumba al cementerio. Es tal como lo pensaba: discreta, sin adornos. Cuando todo estaba dentro de mí, más o menos organizado, no tuve más elección que olvidarme de lo que se había dicho sobre el modisto para que fuera Balenciaga quien hablara o para que los que le rodeaban mostraran sus pensamientos sobre lo que hacía.

Fotografía Raúl Fijo, abril 2021.

Alternaste la escritura de este libro con la de otros, pues también han salido a la luz un ensayo sobre la escritura, “Cambiar con la escritura”, y una antología de poesía “Trilogía del corazón”.

Los lectores se sorprenden ante la irrupción de tres libros de un solo autor en unos meses. España es un país raro en este sentido: se cree que un novelista debe escribir solo novela o que un poeta ha de publicar libros de poesía, pero yo alterno distintos géneros y en todos ellos me siento cómodo.

Háblanos un poco también de esta antología, cuéntanos, p. e. quién hizo la selección, de dónde salió el título y por qué ahora.

Este volumen reúne tres libros ya agotados, publicados en su día por Calambur. Cada libro tuvo su reconocimiento, especialmente Siempre conté diez y nunca apareciste, pero en mi cabeza, aunque se publicaron en un orden diferente a su creación, estaban unidos. La poeta colombiana Catalina Garcés lo explica en un bello prólogo que acompaña a la cuidada edición del libro: “el autor nos advierte que, en realidad, el último libro escrito fue Cavando la tierra con tus sueños; en medio Siempre conté diez y nunca apareciste; y el primero Cardiolemas, o los lemas del corazón, como le fue dictado el nombre por esa voz que solo los poetas conocen. Esta última es la razón por la que hemos querido llamar esta entrega Trilogía del corazón, por ser la manera en la que comienza su carrera literaria, que recoge el primer impulso desde la intuición y el palpitar que es donde salen los versos en su estado más puro”.

A qué tipo de lector le gustará sobre todo leer “Cambiar con la escritura”, “Trilogía del corazón” y la novela “Elegancia”.

Cambiar con la escritura es para aquellos que desean conocer el mundo de la creación literaria; Trilogía del corazón podría ser recomendable a los que se interesan por lo que pasa en el mundo del amor o del deseo y Elegancia, a quien busque la belleza en todo lo que hace.

Qué dirías que comparten las tres obras.

Son tres vestidos diferentes, pero cosidos por el mismo autor. Elegancia sería un vestido de noche, Trilogía del corazón serviría para el día y Cambiar con la escritura es el que queda en la silla antes de ir a la cama y una vez puesto nos sirve para pensar en lo que hemos hecho durante el día.

Comparte, por favor, un párrafo de “Cambiar con la escritura”.

“El cambio es evidente. Como el mundo, el registro de la escritura va cambiando. Los temas parecen los mismos de siempre, ya se sabe: el amor, el deseo, la soledad, el poder, la vida y la muerte. Pero el envoltorio, los diálogos, las palabras, el mismo vestido de los personajes, el traje de las personas, hasta la misma música que aparece en los libros corresponde a la vida que se ve y suena ahora mismo”.

Comparte, por favor, un poema de “Trilogía del corazón”.

SILUETA

un sueño que nos hablaran de la multitud
las páginas no escritas
pues la hicimos desvestirse
en busca de alguno que la llamara

Comparte, por favor, un párrafo de “Elegancia”.

“¿Hablar? Prefería los hechos; antes que las palabras, los hechos; antes que el esbozo, antes que el dibujo, el vestido acabado; ante el color, prefería la tela, ante todo lo demás, la sencillez. Lo que ha de estar desnudo no es necesario que se cubra, pero lo que se ha de vestir, ha de hacerse con delicadeza”.

La vida y el oficio de Balenciaga

Entrevista realizada por Natxo Artundo, publicada en El Correo, 8 de abril de 2021.

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