Escritor

Categoría: Poéticas Página 1 de 10

A punta de plata

Una página de Canciones para Pau Donés

Ella lee

Ella lee, no es el regalo que esperaba,
es una biblia, pero no puede rechazarlo.
Ella camina, le hubiera gustado tener otros zapatos,
pero son los que tiene, no puede comprar otros.
Ella cocina, le hubiera gustado hacerlo a solas,
pero el gentío abarrota la cocina.
Ella no esta sola, le hubiera gustado leer
otro libro, pero pocas veces encuentra
la tranquilidad necesaria para hacerlo con calma.
Ella recoge la mesa y limpia la vajilla,
suena la música afuera, pero aún no ha terminado.
Ella baila, lo hace con contención,
le hubiera gustado correr y saltar,
pero todos los ojos la están mirando.
Ella se desnuda, no tiene un espejo,
la habitación está fría y es oscura,
pero no se puede quejar de donde vive.
Ella duerme apenas unas horas,
se tiene que levantar temprano, pero se acurruca
y reza: pide que su vida cambie un día.
Ella se despierta, cubre la cama con la manta,
y se limpia el rostro con un paño
mojado en agua, se seca con una toalla áspera.
Le hubiera gustado que la luz la acompañara,
pero aún en la noche se siente feliz
por poder estar viva.
Ella se viste, la ropa está helada,
pero no tiene otra de repuesto, la que lavó
cuelga del techo de la estancia.
Ella lee, abre el libro, es una biblia,
siente que es una novela, pero piensa
que puede que no lo sea.
Ella sale al pasillo, recuerda lo que para ella
fue ser mujer en un solo día,
pero intenta olvidar lo que le duele.
Ella camina sin hacer ruido,
le hubiera gustado cantar una canción,
pero no puede.

(Del libro inédito Ella lee).

Páginas finales de «Canciones para Pau Donés».

Mentiría

Una página del poema “Mentiría”, del libro “Canciones para Pau Donés”.

No digas nada

Una página de «Canciones para Pau Donés»

Vive

Una página de «Canciones para Pau Donés»

El secreto del amor

Contigo encontré
el secreto del amor
pero lamentablemente
no lo pude compartir
con otro.
Parece que el universo
fuera una línea,
que el mar
fuera un globo,
que el olvido
fuera una nube,
que la noche
fuera un palacio.
Contigo lo encontré
pero lamentablemente
no lo pude compartir
con nadie.
Y no es que
se me hubiera olvidado.
Y no es que estuviera
amenazado
si lo contase
o hiciera público
el secreto.
Ni que muriese
si lo confesase
al primero que pasara.
Contigo encontré
ese invisible secreto
que nos pudo mantener
jóvenes y bellos
de por vida
aunque el coste
fuera alto.
Y sin embargo,
para que todo
siga como antes.
Para que fuera
como antaño
y para que la vejez
siga siendo
el verdadero refugio
del amor correspondido
no lo puedo guardar
para mí
y he de olvidarlo.

Los primeros pasos

Poema de El aire que respiras

Ofertorio (número desnudo)

Variación del poema, «Ofertorio: número cero», de Miguel labordeta, con motivo del homenaje al poeta, «Poemas a Miguel», en la revista Imán, nº 24, noviembre de 2021.

Leer la revista

Sin ti, sin una lágrima
que llore por el tiempo destruido.
Sin ti, sin nadie, porque nace, porque muere,
porque se tiene miedo a la noche sin fondo,
la posibilidad que se estremece
de ser algo y, también,
de ser alguien diferente:
antes de lo previsto,
antes de lo imaginado.
Hasta que se pierde o se vive
y se cree en lo que está ausente
o no existe: como la poesía
sin tiempo o el tiempo sin poesía
o la amistad sin un amigo
o el amor sin una compañía;
ni siquiera la cercanía de una madre
que nos mira de lejos
cuando el mar se aproxima
a una vida que no es eterna,
pero nos deslumbra en la orilla.
¿Por qué reniegan uno del otro?
¿Cuál es la razón por la que se desdicen,
se distancian y se disuelven?
Uno en el otro. Los dos en uno,
sin ti, sin nadie ante el vacío,
tras años de luz y de insomnio,
como una penumbra se siente
este sueño sin tormenta;
el silencio ante un espejo,
con una voz inconsolable
ante lo que permanece y llega;
y porque comprende, ya no más dice.

© km

Tu nombre

Poema de El aire que respiras

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