Escritor

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Me preguntas

Me preguntas por qué no hablo de amor en mis textos. Podría excusarme con varias frases, por ejemplo, porque casi todo el mundo lo hace y no quiero sumarme a ese esperpento que confunde nuestras vidas, o porque saca lo peor de los escritores cuando repiten lo de siempre con razonamientos pasados de moda o dedos acusadores que no sabemos a quién justifican con su exagerada verborrea. Me preguntas por qué no menciono esa palabra en mis poemas. Te podría decir cualquier insensatez que me venga a la mente, pero no lo hago. Solo te digo que a menudo, aunque parece que no lo haga, lo estoy haciendo, ya que muchas veces por nombrar un lugar no se le dota, así como así, de existencia. O todavía algo más bello, que no por nombrar insistentemente una cosa, se la ama más, como cree todo el mundo. A veces, en el silencio está el más sentido homenaje. En la aproximación, la descripción más tierna, lo que nos conmueve o nos lleva a pensar que están hablando de nosotros sin que lo sepamos.

Me preguntas por qué cuando se habla de este sentimiento todo el mundo da lo peor de sí mismo. Primero, porque se lleva hablando de él tantos años que todos estamos cansados. Segundo, porque el sufrimiento es tan grande cuando parece que las personas miran a otro lado, que es difícil dotar a las palabras de un nuevo sentido. Tercero, porque hagas lo que hagas, o digas lo que digas, todos querrán colocarte un adjetivo encima, una definición, como si fuéramos hombres de ideas fijas desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Me preguntas por qué tantos amantes andan a la gresca acusándose mutuamente. No lo sé, se lo tendrías que preguntar a ellos, pero me lo imagino. Quizá porque les han hecho tanto daño que ahora se defienden con lo que saben: con sus ideas y palabras, lo único que les queda a salvo. Quizá porque están cansados de que les engañen con promesas que venden como realidades que nunca se cumplen.

Me preguntas por qué se dicen tantas cosas sin remedio. No lo sé, tendrías que preguntárselo a quien las dice, pero quizá sea porque su discurso no es el de la gente que se quiere. A todos los que sienten su desgarro, les interesa justificar su inagotable existencia al pensar que no están aislados cuando reflexionan sobre el motivo de sus sentimientos. Me preguntas por qué siguen matando sin más. No lo sé, tendrías que preguntar a otros. Quizá porque no entienden la vida en una nueva sociedad o repiten las pocas cosas que saben porque ya no pueden salir del atolladero. Por último, me preguntas por qué no empleo palabras que otros utilizan como sometimiento o cólera, y no lo hago porque hay muchos que se llenan la boca con ellas y porque para explicarme prefiero llamar a las cosas por su nombre y utilizar mis propias palabras. ¿Te suenan duda, aproximación y respeto?

© Fotografía: Raúl Fijo.


Revista Corredor Mediterráneo, nº 951, 14 de abril de 2021.

Entrevista a Kepa Murua, un escritor versátil

Revista Todo literatura, Por Isabel Alamar, 13 de abril de 2021.

Leer la entrevista completa en TodoLiteratura

¿Cómo se te ocurrió la idea de escribir sobre el gran modisto vasco Cristóbal Balenciaga?

Cristóbal Balenciaga es uno de los grandes artistas del siglo XX y los libros que hay sobre él, aunque interesantes, no van más allá de la biografía con fechas y detalles de su vida en la que no profundizan con una mirada que a mí sí me interesa como escritor: esa que indaga en su oficio y reflexiona sobre su manera de ver la vida.

¿Qué es lo que más te llamó la atención de su figura?

La confianza de Balenciaga en el arte que permanece en el tiempo frente a la fragilidad de la moda, me hizo pensar en la solidez de su carácter y en las convicciones que tenía como modisto, pero lo que más me llamó la atención fue su discreción o esa reserva, podría decirse típicamente vasca, que combinó con la osadía para presentar su trabajo al mundo con habilidad y acierto.

¿Cuánto tiempo te llevó, más o menos, escribir esta deliciosa novela y de qué te ibas dando cuenta mientras la ibas escribiendo?

Cristóbal Balenciaga nació en Getaria, un pueblo situado a tres kilómetros de Zarautz, donde yo nací. De joven oí hablar de él; yo soy un buen escuchador y mi mente guardó esas historias hasta convencerme de que detrás de lo que se decía había algo más que moda. La labor de lectura sobre el modisto y los viajes al museo Balenciaga, se intercalaron durante años con apuntes sobre el oficio de coser o de vestir y fueron el germen de esta novela titulada Elegancia.

¿Cómo fue la labor de documentación, yo diría, y tú mismo lo dices también, que es un poco atípica; podrías precisarnos por qué?

Leí libros que hablaban sobre su trabajo, pero después de asimilar lo que se decía tuve que relegar esa información con el fin de hacer literatura. A menudo volvía a Getaria, visitaba el museo, analizaba sus vestidos, paseaba por las calles del pueblo, me sentaba cerca del mar e, incluso, fui a visitar su tumba al cementerio. Es tal como lo pensaba: discreta, sin adornos. Cuando todo estaba dentro de mí, más o menos organizado, no tuve más elección que olvidarme de lo que se había dicho sobre el modisto para que fuera Balenciaga quien hablara o para que los que le rodeaban mostraran sus pensamientos sobre lo que hacía.

Fotografía Raúl Fijo, abril 2021.

Alternaste la escritura de este libro con la de otros, pues también han salido a la luz un ensayo sobre la escritura, “Cambiar con la escritura”, y una antología de poesía “Trilogía del corazón”.

Los lectores se sorprenden ante la irrupción de tres libros de un solo autor en unos meses. España es un país raro en este sentido: se cree que un novelista debe escribir solo novela o que un poeta ha de publicar libros de poesía, pero yo alterno distintos géneros y en todos ellos me siento cómodo.

Háblanos un poco también de esta antología, cuéntanos, p. e. quién hizo la selección, de dónde salió el título y por qué ahora.

Este volumen reúne tres libros ya agotados, publicados en su día por Calambur. Cada libro tuvo su reconocimiento, especialmente Siempre conté diez y nunca apareciste, pero en mi cabeza, aunque se publicaron en un orden diferente a su creación, estaban unidos. La poeta colombiana Catalina Garcés lo explica en un bello prólogo que acompaña a la cuidada edición del libro: “el autor nos advierte que, en realidad, el último libro escrito fue Cavando la tierra con tus sueños; en medio Siempre conté diez y nunca apareciste; y el primero Cardiolemas, o los lemas del corazón, como le fue dictado el nombre por esa voz que solo los poetas conocen. Esta última es la razón por la que hemos querido llamar esta entrega Trilogía del corazón, por ser la manera en la que comienza su carrera literaria, que recoge el primer impulso desde la intuición y el palpitar que es donde salen los versos en su estado más puro”.

A qué tipo de lector le gustará sobre todo leer “Cambiar con la escritura”, “Trilogía del corazón” y la novela “Elegancia”.

Cambiar con la escritura es para aquellos que desean conocer el mundo de la creación literaria; Trilogía del corazón podría ser recomendable a los que se interesan por lo que pasa en el mundo del amor o del deseo y Elegancia, a quien busque la belleza en todo lo que hace.

Qué dirías que comparten las tres obras.

Son tres vestidos diferentes, pero cosidos por el mismo autor. Elegancia sería un vestido de noche, Trilogía del corazón serviría para el día y Cambiar con la escritura es el que queda en la silla antes de ir a la cama y una vez puesto nos sirve para pensar en lo que hemos hecho durante el día.

Comparte, por favor, un párrafo de “Cambiar con la escritura”.

“El cambio es evidente. Como el mundo, el registro de la escritura va cambiando. Los temas parecen los mismos de siempre, ya se sabe: el amor, el deseo, la soledad, el poder, la vida y la muerte. Pero el envoltorio, los diálogos, las palabras, el mismo vestido de los personajes, el traje de las personas, hasta la misma música que aparece en los libros corresponde a la vida que se ve y suena ahora mismo”.

Comparte, por favor, un poema de “Trilogía del corazón”.

SILUETA

un sueño que nos hablaran de la multitud
las páginas no escritas
pues la hicimos desvestirse
en busca de alguno que la llamara

Comparte, por favor, un párrafo de “Elegancia”.

“¿Hablar? Prefería los hechos; antes que las palabras, los hechos; antes que el esbozo, antes que el dibujo, el vestido acabado; ante el color, prefería la tela, ante todo lo demás, la sencillez. Lo que ha de estar desnudo no es necesario que se cubra, pero lo que se ha de vestir, ha de hacerse con delicadeza”.

La vida y el oficio de Balenciaga

Entrevista realizada por Natxo Artundo, publicada en El Correo, 8 de abril de 2021.

Balenciaga pasa de la timidez a la osadía

«Balenciaga pasa de la timidez a la osadía», entrevista realizada por Alberto Moyano, en El Diario Vasco, 28 de abril de 2021.

Leer la entrevista en El Diario Vasco

Una introducción innecesaria

La obra de Kepa Murua no debería ser explicada, como tampoco el arte necesita argumentos para justificar su existencia, pero, a veces, algunas palabras nos parecen importantes para llegar con seguridad y quizás con algo de luz a una lectura. Quiero pensar que no necesita ser explicada porque, a diferencia de otras obras poéticas, en especial las que van por la tradición hermética, los poemas de Kepa son transparentes, incluso en su aparente complejidad, pues en Murua lo que ha cambiado con el tiempo es el aspecto formal y no la razón de ser de su poesía, que desde sus primeros libros es la misma: la vida, el camino, la felicidad, la búsqueda del amor y, en esa búsqueda, el peligro de desviarse, de confundir el amor con el deseo o la defensa de una idea con la violencia.

Pero como esta es una introducción innecesaria, más allá del argumento que quiere evitarse sobre el valor de la obra, lo que sigue en este texto es la respuesta adelantada a la pregunta que podría hacerse un lector que ha seguido la trayectoria de Kepa Murua, porque la manera en la que se presentan los tres poemarios que conforman la trilogía no es igual al orden en el que fueron publicados, sino que obedece a la cronología real de su escritura. De esta manera el autor nos advierte que, en realidad, el último libro escrito fue Cavando la tierra con tus sueños; en medio Siempre conté diez y nunca apareciste; y el primero Cardiolemas, o los lemas del corazón, como le fue dictado el nombre por esa voz que solo los poetas conocen. Esta última es la razón por la que hemos querido llamar esta entrega Trilogía del corazón, por ser la manera en la que comienza su carrera literaria, que recoge el primer impulso desde la intuición y el palpitar que es donde salen los versos en su estado más puro.

En cuanto a temas formales es necesario advertirle al lector que los textos han sido revisados y por ello se ha actualizado la ortografía en el uso de los signos y los acentos, pero, en general, los tres títulos recogidos conservan la estructura original con la que vieron la luz.

© Catalina Garcés, septiembre de 2020.
© Prólogo de Trilogía del corazón, Luces de Gálibo, 2021.

Una experiencia inolvidable

Texto publicado en la revista “Proverso”, 22 de marzo de 2021.

Leer el ensayo breve en la revista Proverso

Un poema nos aguarda después de recordar una experiencia inolvidable. Creemos que tras un paréntesis imprescindible para congelar en la memoria un recuerdo inevitable, el poema alcanzará su forma definitiva porque el poeta se hizo hombre con él. Pero el poema tiene su propia independencia y movimiento. Intuimos que todo puede ser un poema, pero somos conscientes del límite de esta aseveración cuando muchas experiencias quedaron en el primer esbozo o se congelaron en el tintero de la pasión y de la memoria. Observamos su primer fraseo y un cúmulo de palabras desordenadas nos obligará a volver a la historia pensada con el sentimiento del olvido alzándose eternamente en el horizonte. El poema lo es todo y es nada. A veces un primer verso, otras una repetición de palabras como un único vértice de lo que acontece por nuestras vísceras endemoniadas, y otras, el susurro de la mente cabalgando por nuestros oídos como el mar de un viento único que se abraza ante nuestros ojos. Estaba, pero no nos dimos cuenta, éramos, pero quisimos ser otros frente al paisaje de la poesía. El de la infancia, el de la vida, el amor, la soledad y la muerte, una única premonición a oscuras cuando se acerca el poema en su primera impresión y desdoblamiento. Tu voz y la mía, lo que pretendemos y no logramos, lo que quisimos alcanzar y apenas nos deja un rastro, como un olor que reconocemos, algo muy nuestro, pero que no sabríamos definir a ciencia cierta pese al poder que encierran las mismas palabras en la búsqueda de esa definición. El día que un mar no tenga tus ojos, el día que aciertes con ese olor y lo encierres entre las palabras, ese día, dejarás de escribir, o escribirás el último poema, quizá el mejor, el más bello. El único e irrepetible, pero entonces nadie, nunca nadie, sabrá que te estás pisando la identidad en un mundo de silencios y murmullos inevitables ante lo inevitable que es la vida en el itinerario del poema. 

Latidos presentes

Entrevista realizada por Carlos González con motivo de la publicación de «Trilogía del corazón», en Mirarte de El Diario de Noticias, 19 de marzo de 2021.

Leer la entrevista en la web del diario

Pedirle a la vida

Si yo tuviera que pedirle algo a la vida, le pediría que la poesía no huyera de las calles y que la gente no huyera de sí misma. Si yo tuviera que pedirle algo a la esperanza, le pediría que no nos dejara que nos rindiéramos en el remolino de nuestras confesiones. Si tuviera que pedirle algo a la amistad, le pediría que siguiera un paso atrás del amor y que conversara con el silencio, cuando los demás no nos oyen. Si yo tuviera que pedirle algo al misterio, le pediría que mantuviera en su libro las palabras sorpresa e intriga, para que cuando lo abrieran pudieran llegar a cualquier parte. Si yo tuviera que pedirle algo al sueño, le pediría que nos dejara dormir con nuestras contradicciones a la vista y que nunca descubriera nuestros secretos. Si yo tuviera que pedirle algo al trabajo, le pediría que no cerrara las puertas de los sueños más hermosos. Si yo tuviera que pedirle algo al olvido, le pediría que nos dejara con nuestra felicidad momentánea y nos recordara lo que podemos perder sin perderlo todo. Si yo tuviera que pedirle algo al dolor, le pediría que no sufriera más de lo debido y que apareciera para evitar lo inevitable. Si yo tuviera que pedirle algo al ruido, le diría que no martilleara la conciencia de la gente. Si yo tuviera que pedirle algo al arte, le pediría que se quedara quieto para que pudiéramos entenderlo y que se moviera un poco para que pudiéramos verlo. Si yo tuviera que pedirle algo al aire, le diría que nos rozara con su transparencia y que respirara con nosotros permanentemente. Si yo tuviera que pedirle algo a la música, le diría que convirtiera en sonido el silencio doliente y en renovada alegría el dolor triste. Si yo tuviera que pedirle algo a mi familia, le pediría que me dejaran ser como he sido, un poco tonto y un poco libre, y que me quisieran como se recuerdan los momentos compartidos. Si yo tuviera que pedirle algo al presente, le pediría que no volviera la mirada al pasado y que no se le ocurriera confundirme con el futuro ni con la muerte. Si yo tuviera que pedirle algo a la muerte, le pediría que me dejara abrazarte antes de expirar mi último aliento. Si yo tuviera que pedirle algo al amor le pediría que estuviera a mi lado en ese momento y que nos enseñara a amar desde el principio. Si yo tuviera que pedirle algo a Dios, le pediría que no dejara que me sintiera confundido y que no dejara que la gente se perdiera. Si yo tuviera que pedirle algo al destino, le pediría que fuera benévolo con la gente y que no pusiera demasiadas piedras en el camino. Si yo tuviera que pedirle algo a la suerte, le pediría que me mantuviera digno ante mis ojos y humilde ante los de los demás, por más que tuviera un bolsillo agujereado o la cartera llena. Si yo tuviera que pedirle algo a la escritura, le pediría que me permitiera escribir lo que quisiera, sin mirar lo que hacen los demás o esperan de mí los pocos que me leen. Si yo tuviera que pedirle algo a los demás, les pediría que me recordasen con cariño una vez que no esté con ellos. Si yo tuviera que pedirle algo al recuerdo, le pediría que no me olvidase de inmediato y que me diera la oportunidad de escuchar mi nombre. Si yo tuviera que pedirle algo a mi nombre, le diría que le doy las gracias pese a todo y que olvidara que estuve a punto de cambiarlo. Si yo tuviera que pedirle algo al pensamiento, le diría que todo fue posible y que lo que no tuve no era tampoco tan imposible como creímos en un principio. Si yo tuviera que pedirle algo a los hombres, les pediría que se mantuvieran unidos y que no se abandonaran a extrañas suertes, ni partieran a viajes sin remedio. Y si yo tuviera que pedirle algo al paisaje, le pediría que siguiera siendo bello como ahora, transparente como cualquier pensamiento que se cruza entre nosotros y que me guardara en un lugar secreto.

© Fotografía: Raúl Fijo.

Revista Corredor Mediterráneo, nº 946, 10 de marzo de 2021.

Un libro inolvidable.

“Un libro inolvidable, muy útil también para profesores de talleres literarios o profesores de Lengua y Literatura española. Un ensayo que nos cambiará positivamente la forma de ver y vivir este oficio de escribir”.

https://bit.ly/3l2wqt3

Revista Todo literatura, Por Isabel Alamar, 6 de marzo de 2021.

Leer la entrevista completa en TodoLiteratura

Kepa Murua, ensayista, novelista, poeta, conferenciante y en otro tiempo editor del desaparecido sello editorial Bassarai nos desvelará en este libro todos los entresijos de ser escritor.

A través de sus enseñanzas basadas en experiencias propias nos será más fácil conocer mejor el oficio de escribir y, desde luego, vivirlo de una forma más gozosa y placentera.

Un libro didáctico, escrito con una prosa sencilla, cercana, de fácil comprensión, no exenta de belleza. Además, Murua escribe con un tono amable y directo, yo diría que incluso conmovedor, que conectará fácilmente con el lector.

Aprenderemos, entre otras cosas, cómo escribir puede ayudarnos a definirnos o a saber mejor quiénes somos, y es que Cambiar con la escritura habla del poder transformador que tienen las palabras para nosotros, en particular, pero también para el mundo, en general.

Kepa Murua resalta lo maravilloso y mágico de este arte. Por otro lado, por su carácter altamente motivador resultará ideal su lectura para escritores principiantes o amateurs, aunque logrará encandilar fácilmente a cualquier lector que se acerque hasta sus páginas.

Murua es un escritor serio, honesto, de mirada nítida, y muy comprometido con este arte. Posee, además, un gran conocimiento, dominio y respeto por su oficio, lo cual sabe reflejar a la perfección en cada frase de este libro. Nos transmitirá, entre otras cosas, cuáles son las virtudes esenciales para ser escritores (paciencia, tesón, constancia, dominio del lenguaje…), la importancia que tienen nuestros profesores o maestros o los grandes escritores que nos han precedido, también nos señalará el necesario compañerismo entre escritores, la indiscutible labor que desempeñan tanto el editor como los medios de comunicación, etc.

En suma, un libro para leer tranquilamente disfrutando de cada palabra al tiempo que hacemos, de alguna forma, nuestras sus múltiples enseñanzas. De hecho, algunos nos sentiremos plenamente identificados con frases como la siguiente: “la escritura nos toca y no nos abandona nunca”.

Todo un alegato a favor y en defensa de la escritura. Un compendio de buenos y sanos consejos que nos enriquecerán como escritores. Kepa Murua se encarga en este ensayo de dignificar con cada una de sus palabras esta profesión, de hacer hincapié en su máxima relevancia para la cultura y para la vida. Y lo hará con un libro inolvidable, muy útil también para profesores de talleres literarios o profesores de Lengua y Literatura española. Un ensayo que nos cambiará positivamente la forma de ver y vivir este oficio a la par que nos estimulará a seguir siempre en el camino.

Escribir en un mundo que cambia vertiginosamente

Entrevista realizada por Margarita Sánchez-Mármol para la web de la librería Muga. 24 de febrero de 2021.

Leer la entrevista en la web de la librería Muga.

Es una ocasión única para nosotros contar con la presencia de Kepa Murua en la librería Muga. Kepa, nos gustaría conocer mejor su último ensayo “Cambiar con la escritura”. ¿Cómo surge la idea de escribir este libro?

Suelo preguntarme sobre los cambios que observo en lo que hago o en lo que creo ser; la escritura me ayuda a pensar y me sirve para solucionar mis conflictos personales. Quería transmitir parte de lo aprendido en el oficio de escribir para que otras personas puedan hacerlo, sin miedo a la página en blanco, por ejemplo, o puedan mejorar lo que han escrito.

¿Qué significa para usted estar en la escritura?

No soy muy hablador, prefiero escribir y escuchar. Estar dentro de la escritura es sentir por dónde van las palabras, qué camino escogen; es plantear el texto, más allá de la mera argumentación, analizando el ritmo de las frases o la forma del libro, sopesando lo que se dice y lo que se ha de callar, apartando lo que en realidad no sirve y que suele ser eso que llama la atención al lector en un primer momento.

En el libro digo: “Por dentro, nos exige escribir mejor, hacerlo cada vez diferente y con una madurez a prueba de muchos silencios y demasiados fracasos. Por fuera, nos llama a ser mejores personas, a creer en la amistad, a ser generosos con nosotros mismos y con los demás. Nos cambia por dentro y por fuera para convertirnos en escritores a los que los lectores acuden para evadirse y conocer con otras palabras sus sentimientos”.

Independientemente del género con el que trabaje, su escritura parece que se desliza por los desfiladeros del significante: La nada se convierte en potencia creadora, la ausencia preludia el amor, lo estático genera movimiento. ¿De qué manera califica su relación con el lenguaje?

Puedo pasar horas eligiendo una palabra, en la corrección me asaltan dudas y se me abren nuevas posibilidades. El pensamiento sobre el vacío que ha de ocupar la palabra o el silencio que presenta lo escrito en la mente del lector debe tener una música envolvente. La partitura del autor se transforma en un ser vivo cuando el libro se abre y comienza a expandirse lo que en un inicio se pensaba que solo era lenguaje.

¿Cuál es la propuesta de cambio con la escritura?

Se puede alcanzar la felicidad con la escritura y en el plano personal, la escritura cambia nuestra visión de las cosas, nos convierte en mejores personas en un mundo cambiante, duro por momentos. La libertad es responsabilidad nuestra y como las palabras impresas no se pueden borrar, la escritura debe realizarse sin prisas, tiene que ser madura, bella, profunda, transformadora.

Se dice en el libro: “Escribir me dota de un espacio y de un tiempo diferente. Escribir me hace sentir más libre y creerme más fantasioso. Me hace volar sobre una realidad en un mundo que cambia vertiginosamente”.

Entre sus influencias literarias menciona “Carta al padre”de Franz Kafka y “Cartas a un joven poeta” de Rainer María Rilke. De este último, usted dice que fue el profesor que nunca tuvo. ¿A qué se refiere?

Con mis primeros libros me acerqué a escritores que no me hicieron caso. Eran famosos, pero andaban en sus asuntos. En esa búsqueda no tuve más remedio que apoyarme en los libros. Kafka me ayudó y Rilke fue el profesor que no tuve. Cuando no sabía cómo organizar un verso, me detenía en sus poemas hasta que era capaz de convertir algo que resultaba complicado en sencillo. Rilke me mostró que la soledad era el refugio. Nunca recibió un premio y su biografía presenta la fuerza que adquiere la poesía en un mundo cambiante.

En varias ocasiones he leído lo importante que es para usted la relación con el lector y el proceso creador. ¿Cómo trabaja para mantener ese equilibrio?

El lector ocupa una parte de mi mundo, sin ellos son soy nadie. No tengo muchos, pero son fieles y escucho sus comentarios para acortar la posible distancia que nos separa. Sus palabras me han servido para cambiar de rumbo, su visión me ayuda a ser mejor escritor; en ocasiones, porque me han dicho de todo, me he reído mucho con ellos.

¿Qué cree que le distingue como escritor?

La capacidad de superar el rechazo de editores e instituciones, así como la elaboración de una obra personal en géneros como la poesía, la novela o el ensayo. Concibo la escritura como un todo y a menudo pienso que mi obra, donde se mezcla el canto a la vida con el rezo ante la muerte, es un rezo poético en todos los sentidos y que mi atrevimiento de ir a contracorriente, aun no siendo recomendable, es notorio.

© De la fotografía: Raúl Fijo, 2021.

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