Reseña de Elegancia en la revista argentina El Corredor Mediterráneo, julio de 2021, nº 963, por C. G.

Elegancia no es una nueva biografía sobre Cristóbal Balenciaga, aunque bien podría parecerlo; o por lo menos no lo es a la manera en la que suelen aparecer publicadas las vidas de los grandes personajes. Esta pequeña novela de Kepa Murua es una vida novelada o poetizada, un retazo de los apartes más importantes del hermoso vestido que es la vida del modisto: el Costurero Bueno, Creador de Belleza, como el mismo escritor lo llama.

Los capítulos que la conforman son el interior de la costura, los detalles sutiles del armazón y del pensamiento que salen a la luz gracias a la pluma del escritor, como una suerte de analogía con la aguja y el hilo. Las partes de la historia son como las partes de ese vestido, lleno de formas que, en este caso, son las voces mismas de los personajes que también existieron y que en vida acompañaron a Balenciaga; a veces quien habla es él mismo, o la madre, pero todavía así, los pensamientos y conversaciones que se sostienen en el texto guardan muy bien lo más profundo de la vida del Maestro, de su intimidad, casi como si fuera él mismo quien escogiera las palabras con las que quiere ser nombrado, pues no es desconocida la discreción con la que manejó su vida más íntima, la misma discreción que mantuvieron sus más allegados y familiares.

El poeta y escritor escoge muy bien el material con el que cuenta esta historia: palabras delicadas, musicales, el paisaje de las costas vascas y sobrias descripciones de las ciudades en las que fundó sus talleres, son las que mejor pueden hablar de un hombre de tal magnitud.

Dice Balenciaga en la novela: “necesito cortar y coser como otros necesitan respirar, como otros necesitan cantar o pintar o escribir.”. Lo ha dicho el personaje y también Kepa Murua.

© Fotografía: Raúl Fijo.