Revista Pérgola, entrevista realizada por A.O, mayo de 2021.

¿Qué te llamó la atención de Cristóbal Balenciaga? ¿Por qué decidiste acercarte a su figura?

Fue un modisto que nació en Getaria y triunfó en el mundo de la moda; sin embargo, no le gustaba hablar en público y no concedía entrevistas. Prefería que se le reconociera por lo que hacía: conocía el oficio de coser, dejaba que sus obras hablaran por él, yo he querido mostrar su vida a través de su arte.

Revista Pérgola, Mayo de 2021.

Realmente no es una biografía al uso, sino que incide casi más en su lado artístico y desde un punto de vista más poético… Incluso te adentras en la voz del modisto, intuyendo cómo pensaría él.

Es la libertad de la narración, pero el tono del protagonista es calmado, su voz es reflexiva, pues en la vida real no necesitaba llamar la atención para explicarse ni tampoco gritar para que le hicieran caso.

Imagino que tendrías que documentarte sobre la vida del diseñador. ¿Qué es lo que más te llamó la atención? ¿Qué personas marcaron su vida y su forma de entender la moda?

Su madre, la mujer que le enseñó el oficio de coser, es una figura importante. También lo son su gran amor, que le abrió las puertas al mundo más refinado, así como sus colaboradores. Me llama la atención la admiración que le profesaban las personas que trabajaron con él.

¿Es Balenciaga ese gran desconocido? ¿O es un personaje de otra época que intuyó que ésta ya había finalizado?

Es uno de los grandes artistas del siglo XX, cambió la manera de vestir de las mujeres y lo hizo sin ostentación, en silencio.

Narrativamente, “Elegancia” tiene similitudes con “La carretera de la costa”, la anterior novela, aunque ésta es mucho más dura. Háblame sobre ello.

En ambas novelas la forma es parecida: en los capítulos no hay párrafos, la voz narrativa se equilibra con la reflexión y los diálogos se intercalan en medio. La carretera de la costa tiene varías vías que llevan al centro de una realidad conflictiva como es la de los Años de plomo, pues toca el tema de ETA. Elegancia, por su parte, es una narración con una aparente sencillez en todo aquello que se dice y se cuenta.

Coincide la publicación casi en el tiempo con “Trilogía del corazón”, la publicación en un solo volumen de tres de tus poemarios, y con el ensayo “Cambiar con la escritura”. ¿Está Kepa Murua más activo que nunca?

Cada vez comprendo mejor el oficio de escribir y de vivir, me manejo en diferentes géneros y acepto el riesgo.

Eres reconocido en otros países; sin embargo, en el País Vasco tu nombre se excluye en los actos programados y no aparece en las referencias institucionales, ¿a qué crees que se debe?

Habría que preguntárselo a los responsables y programadores culturales. En la firma de ejemplares de Elegancia, hubo lectores que vinieron con La carretera de la costa bajo el brazo; constato que aún hay miedo a enfrentarse a una realidad cercana o, incluso, conflictiva. La literatura analiza los sentimientos, pero en Euskadi todo es mucho más tradicional de lo que se cree o se dice.