Escritor

Etiqueta: Poemas Kepa Murua Página 1 de 6

El poeta que canta

Mirarte, El Diario de Noticias, por Carlos González, 28 de junio de 2002.

Leer la noticia en la edición digital de El Diario de Noticias

© De la fotografía: Alex Larretxi, 2002.

Fragmento del prólogo para unas canciones y un homenaje a Pau Donés

Fue ante un café o una infusión, charlando como otras veces de literatura y de los gajes del oficio, Kepa Murua me cuenta sobre su nuevo poemario, de escritura ligera -dice-, un cancionero escrito en paralelo a otro libro serio y transcendente. Los versos comenzaron a brotar mientras el poeta acompañaba a un amigo muy querido en su larga y angustiosa despedida. En esa encrucijada entre la luz y la sombra se sitúa la escritura de estos versos punzantes y tiernos como el dolor de la pérdida.

Un día, Murua escuchó la canción Humo de Pau Donés y, desde entonces, aquella música antes desconocida para él se vuelve compañera en el duelo y en el proceso de escritura. También el cantante sufría de la misma enfermedad que el amigo, con el mismo ritmo implacable de su azote. Y, de este modo, el libro se convierte en Canciones para Pau Donés, una colección de poemas que suenan con la música del silencio y buscan una fórmula liviana para que el espíritu siga cantando.

© Unas líneas del prólogo de Ángela Mallén para el libro Canciones para Pau Donés, (El desvelo, 2022).

Canciones para Pau Donés

En efecto, son canciones, quizás no poesías, aunque para ambas debe existir una música. Son letras sencillas, dedicadas a un amor, al amigo, para ser cantadas, pero que nadie dude de lo que hablan, pues no hay doblez, no hay oscuridad en ellas, ni significados ocultos.

Pero es así porque este es un libro-homenaje, un homenaje en letras para el que ya no está y que, sin embargo, quedará entre nosotros, como todos los artistas para su público más leal. Porque los músicos se hacen inmortales, como el verdadero poeta, como los grandes artistas de cualquier época.

Canciones Para Pau Dones
© Kepa Murua
Prólogo de Ángela Mallén
El Desvelo Ediciones
68 páginas
ISBN: 978-84-949395-2-5

Información en El desvelo sobre el libro

El secreto del amor

Contigo encontré
el secreto del amor
pero lamentablemente
no lo pude compartir
con otro.
Parece que el universo
fuera una línea,
que el mar
fuera un globo,
que el olvido
fuera una nube,
que la noche
fuera un palacio.
Contigo lo encontré
pero lamentablemente
no lo pude compartir
con nadie.
Y no es que
se me hubiera olvidado.
Y no es que estuviera
amenazado
si lo contase
o hiciera público
el secreto.
Ni que muriese
si lo confesase
al primero que pasara.
Contigo encontré
ese invisible secreto
que nos pudo mantener
jóvenes y bellos
de por vida
aunque el coste
fuera alto.
Y sin embargo,
para que todo
siga como antes.
Para que fuera
como antaño
y para que la vejez
siga siendo
el verdadero refugio
del amor correspondido
no lo puedo guardar
para mí
y he de olvidarlo.

Ofertorio (número desnudo)

Variación del poema, «Ofertorio: número cero», de Miguel labordeta, con motivo del homenaje al poeta, «Poemas a Miguel», en la revista Imán, nº 24, noviembre de 2021.

Leer la revista

Sin ti, sin una lágrima
que llore por el tiempo destruido.
Sin ti, sin nadie, porque nace, porque muere,
porque se tiene miedo a la noche sin fondo,
la posibilidad que se estremece
de ser algo y, también,
de ser alguien diferente:
antes de lo previsto,
antes de lo imaginado.
Hasta que se pierde o se vive
y se cree en lo que está ausente
o no existe: como la poesía
sin tiempo o el tiempo sin poesía
o la amistad sin un amigo
o el amor sin una compañía;
ni siquiera la cercanía de una madre
que nos mira de lejos
cuando el mar se aproxima
a una vida que no es eterna,
pero nos deslumbra en la orilla.
¿Por qué reniegan uno del otro?
¿Cuál es la razón por la que se desdicen,
se distancian y se disuelven?
Uno en el otro. Los dos en uno,
sin ti, sin nadie ante el vacío,
tras años de luz y de insomnio,
como una penumbra se siente
este sueño sin tormenta;
el silencio ante un espejo,
con una voz inconsolable
ante lo que permanece y llega;
y porque comprende, ya no más dice.

© km

El oficio de vivir

Mirarte, noviembre de 2012.

Ahora que dicen

Ahora que todo el mundo dice que el futuro está afuera,
yo os digo lo contrario: volved, volved,
cambiemos el país de arriba abajo.
Ahora que todo el mundo piensa
que las oportunidades están en otros países
y en otros lados, yo os digo algo diferente:
no os vayáis, quedaos,
cambiemos el país de arriba abajo.
Cambiemos si es necesario las leyes.
Cambiemos la manera de hacer política.
Cambiemos entre todos para superar
–pero esta vez para siempre–
la ambición mal disimulada,
la corrupción y la demagogia,
el interés de unos pocos,
por lo general, los mismos de siempre.
Ahora que todo el mundo piensa
que hay trabajo en otros lugares
alejados del nuestro, no os vayáis:
quedaos para trabajar por un mundo mejor,
por unas ciudades mejores, por unas casas
con las ventanas limpias y transparentes
y unas puertas abiertas a un futuro
cercano y comprensible.
No os vayáis, volved si os fuisteis
para que entre todos cambiemos el país
y con todo –con poco o con mucho–
aportemos para que cambie el mundo.
Da igual que tengas ochenta, sesenta, cincuenta,
que sean cuarenta, treinta o veinte años,
quédate con nosotros, no te vayas,
vuelve si te fuiste, regresa si te has ido,
que no es necesario marcharse para alejarse del problema
con la intención de buscarse una salida
–por muy aventurera que sea.
Quédate a cambiar el mundo desde tu casa, tu barrio,
desde tu esquina, tu iglesia o tu trabajo:
a cambiar lo que hace tiempo debía haber sido cambiado
y se nos olvidó hacer
hasta que todo se derrumbó bajo nuestros pies
y nos enfrentó a un espejo
con lo peor de todos nosotros.
Ven, quédate, regresa si te fuiste,
vuelve, finalmente, junto a nosotros,
que te necesitamos
para cambiar esa imagen del espejo
que ha de ser la de todos.

© Del libro Pastel de nirvana.
© De la fotografía: Raúl Fijo, 2021.

Poesía a mano alzada

Brote poetico y Poesía a mano alzada. La otra literatura. Argentina y Venezuela. 10 de diciembre de 2021.

Brote poético” es un especial realizado por “PAMA” (Poesía A Mano Alzada), “Noche de Letras 2.0” (podcast literario/cultural) y “La casa que soy. Es momento de trabajar juntos, en todas las áreas y esto incluye a la literatura. Si la pandemia algo nos enseñó es que los vínculos ayudan a sostenernos, crecer y multiplicarnos. Con esta filosofía nació “Brote poético” una convocatoria que busca difundir la obra de varios artistas internacionales, atravesados por las letras.

La voz literaria de Kepa Murua llega en esta oportunidad de la mano de un grupo de poemas que llevan su sello, uno de los cuales muestra su impronta política y combativa.

Poemas de Kepa Murua en Poesía a mano alzada.

© Foto de ardiluzu.

La gente

Cuando no se escuchaba lo que se decía
parecía que el mundo estaba en su sitio.
Cuando no se pensaba en lo que se hacía,
que era bello y hermoso.
Y cuando no se pensaba demasiado,
que era el mejor de los lugares del planeta.
Y, sin embargo, no solo no era así,
sino que existían otros equívocos.
A saber: cuando los negros cantaban
pero no podían hablar
o cuando los poetas no podían bailar
delante de los demás.
O cuando los hijos no podían abrazar a sus padres.
Podría parecer que sucedió hace muchos años.
Podría, pero no es así.
Así que ya no estamos ante esos cuando.
Ni tampoco ante esos cuántos
que seguramente no se sabrán.
Podrían ser muchos, digámoslo en voz alta:
¿quinientos? ¿Cien? ¿Veinte? O ¿diez?
Mas cuando eso sucedía
el silencio no era el de hoy.
La gente andaba despacio
y escuchaba de otra manera.
Ahora todo va rápido
y en un segundo todo se viene abajo:
todo parece perdido o mucho peor
que en ese principio en el que unos no eran iguales a otros
y algunos dictaban las leyes a su antojo.
Pero no lo olvidemos, seamos rápidos
o lentos, estemos en medio,
al principio o al final, cuando los hombres cantan
el mundo es sencillo y es hermoso.
Y cuando las mujeres cantan es más bello aún.

© Del libro Pastel de nirvana
© De la fotografía: Raúl Fijo, 2021.

La llamada

Acuden a mí las canciones
aprendidas en la infancia.
Por no entender el mundo
que pisaban mis pies
viajé de parte a parte:
recorrí pueblos y ciudades,
atravesé valles y montañas,
volví a los cauces crecidos,
la niebla ocultaba el sol
cuando dormía.
El sueño me llevaba al origen.
No me olvidaron los rezos,
recuperados gracias a una música
que permanece en el tiempo.
Me desperté en una nube gris
y escuché voces.
Me llamaron por mi nombre
y respondí;
no mentí cuando preguntaron lo que hice.
Atravesé la sombra sin temor,
sin pronunciar una palabra
que delatara a otros.
La canción que sonaba al fondo
hablaba de una cuna vacía.

(Del libro inédito Ella lee).

Página 1 de 6

Funciona con WordPress & Tema de Anders Norén