Territorios, El Correro, Febrero, 2012, por Isabel Alamar.

Kepa Murua nos sorprende ahora con El gato negro del amor, una de sus obras más intimistas, donde los temas principales serán el amor, la soledad y la pérdida.

Un aspecto muy cuidado será la cohesión de todos los elementos que conforman el poemario. En el estilo, primará un lenguaje sencillo, pero firme que le conferirá un ritmo sosegado a todo el libro idóneo para meditar. Y el tono, pese a que unas veces sea más poético y otras más narrativo, será siempre tierno y evocador persiguiendo la emoción del lector. Además, ayudará a dar esta fuerte sensación de ligazón el despliegue de símbolos (el gato negro, el azul, el blanco…): El gato negro nos avisa, p. e., de que algo bueno va a pasar: “Este gato no tiene remedio / Aparece cuando menos lo esperas”, nos dirá el autor. El gato azul personificará, en cambio, nuestra realidad más íntima: “¿Por qué siempre es el azul / el que tiene el color más transparente/ y claro?, ¿Por qué el cuerpo / tiene un pequeño mar / con todos sus secretos al fondo?”.

Un libro hermoso repleto de hondas reflexiones que nos dejarán sin aliento como estos inolvidables versos: “Lo que más me gusta de este mundo / es cómo la vida me llama / por mi nombre. Como si me buscara / o no supiera dónde encontrarme. / (…) Como si me preguntase sin preguntarme. / Como si me buscase como poeta y como hombre”. O estos otros: “No puedes huir de tu destino. / Llegarás a amar algún día / como de verdad te han amado. / A perdonar como te perdonaron. / A olvidar como te olvidaron”.