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Escritor

Mi mejor amigo

Oviedo 1985

El cambio

Escribir me convierte en un hombre despierto

Revista Todo literatura, por Isabel Alamar, 23 de octubre de 2021.

Kepa Murua nos sorprende con una novela atípica que se mueve entre la prosa y la poesía. Un texto llamativo sobre un extraño asesino a sueldo, que hará que nos interroguemos sobre los gobiernos actuales y el valor de la vida.

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Cómo se te ocurrió la idea de escribir esta historia tan peculiar sobre un asesino a sueldo.

Pensé en un texto que cuestionara el valor de la vida. Los personajes se fueron perfilando mientras leía la prensa o escuchaba los sucesos que pasaban en la política de cada país.

Una de las cosas más llamativas de esta novela es que haces avanzar la historia mediante dos géneros diferentes como son la prosa y la poesía. Iba a ser todo en principio prosa o poesía o tenías claro mezclar los dos géneros desde el principio.

Vi que debía ser un texto moderno con dos lenguajes diferentes para explicar lo que sucede y poder perfilar los pensamientos de un asesino que sirve al gobierno. La voz narrativa se adentra en la acción y la poesía permite entrar en la mente del asesino, pues este, después de cada ejecución, vuelve a su guarida y en ella se toma una copa, escucha a Bach, y como sabe que no puede dejar huellas ni escribir de lo que hace, piensa de forma ensimismada para saber lo que ha pasado y podría pasar. Esa voz, ensimismada, pero clara, es la de la poesía.

Me parece que el título es el nombre del protagonista y esconde varios secretos y curiosidades, cuéntanos.

Lavas Remi es un alias, un nombre que no existe, pero al que se le llama para matar jueces incómodos, periodistas críticos, líderes de la oposición, personas que alguien del gobierno decide que han de morir porque tienen una información que no se debe saber. Es un acróstico que contiene su forma de ser y de actuar.

¿Calificarías esta novela de experimental?

Es una novela moderna con una voz narrativa clara para retratar el mal frente al bien o para hablar de un profesional de la muerte frente al ciudadano normal que duerme plácidamente sin querer saber que estas cosas pasan. El posible experimento es pensar que el lector tomará partido. Otro experimento es que el doble silencio entre el asesino que piensa y el ciudadano que muestra sus dificultades para llegar a fin de mes, son dos silencios que se acompañan.

Y cómo la está calificando tanto el público como la crítica, qué es lo que dicen de ella.

Los lectores me dicen que les ha servido para pensar en lo que sucede y no se dice que pasa; otros hablaron de sus sentimientos: agobios, opresión, preguntas sobre la vida que llevamos o los gobiernos que tenemos… Pero parecer ser que su lectura les cautiva porque la narración tiene un buen ritmo.

No es la primera vez que innovas en un género. ¿Eso te acarrea más críticas de lo normal? ¿Cómo llevas o gestionas las críticas que te hacen o han hecho en el pasado? ¿Uno se acaba acostumbrando a ellas?

Me hace gracia, la crítica no sabe cómo tratarme ni dónde ubicarme. Como escritor he recibido buenas y malas críticas, incluso alguna muy mala, escrita, además sin educación; sospecho que el crítico no leyó la novela; estuve tentado de responderle, pero en estas cuestiones es preferible quedarse callado y pensar que ni las buenas son eso que dicen y que ni las malas son eso que critican. En fin, yo creo que la crítica literaria en España no existe, en realidad solo se habla de si un libro gusta o no, de si tal autor escribe lo que se esperaba que escribiese y, de paso, se menciona el argumento de una novela o se cuentan algunas anécdotas que se pueden destacar del libro. La crítica en España es parte de la promoción, responde a los intereses de los medios en que se publican las reseñas. Sin embargo, he de reconocer que a mí me han dado caña.

Has cuidado mucho el diseño del protagonista para que parezca verosímil, ¿te has inspirado en alguien en particular o en alguna historia que hayas leído o escuchado?

Quería acercarme a este mundo de los servicios secretos, pero todo está ahí, es igual a lo que sucedía hace unos siglos, solo que ahora el paisaje de las ciudades cambia y como las armas son más eficaces hay más muertes.

El libro contiene una fuerte carga de crítica política y social, por qué has querido que fuera así.

Leo lo que pasa en países de Latinoamérica, por ejemplo en Colombia, y me encuentro con los sicarios y los paramilitares cercanos al gobierno, analizo lo que sucede en países como Rusia o EEUU y aparecen casos de ejecuciones o castigos ejemplares. En Europa pasa otro tanto, también en España. Cuando conoces a uno de estos hombres que han asesinado, porque es parte de su trabajo, llama la atención que no sienten culpa y que a los asesinatos los definan como simples ejecuciones al servicio de la patria o a la defensa de una idea determinada. Como escritor antepongo mi capacidad de asombro y de duda, y como ciudadano, mi humilde rebeldía para reivindicar el valor de la vida. Quiero pensar que los impuestos que pagamos no deben ir a este tipo de servicios que con el paso del tiempo se ve que no solo son ilegales, no son tan válidos como se cree e, incluso, son antidemocráticos.

Tienes una creatividad pasmosa, de dónde te viene tanta inspiración.

Es una manera de vivir y una forma de rebelarse ante lo que se exige que sea la vida o el trabajo. Escribir me convierte en un hombre despierto. Voy a mi bola, escribo los libros que debo escribir y que quiero para poder ser feliz.

© Fotografía: Raúl Fijo, 2021.

La soledad como alma de doble filo

¿Alguna vez te has preguntado por qué nadie te mira a los ojos?, ¿te has mirado una tarde en el espejo sintiéndote sola o solo?, ¿alguna vez has sentido la soledad como alma de doble filo? Dime que no. Pero si lo has vivido en tu propia carne, piensa en cómo anda el mundo cuando te olvidas del otro y desprecias a ese desconocido que también ha sufrido en su propia piel el descaro de aquellos que no piensan como él. El raro es el diferente, el que no tiene un apoyo pasa por un indefenso, pero ¿te has preguntado si tiene razón siquiera lo que la mayoría de los ojos no ven, hasta que nada tiene remedio? No puedes esperar a que te pase a ti, deberías ser más inteligente y certero y prevenir lo que tu olfato intuye como la última posibilidad antes de tocar fondo.

¿Te has preguntado por qué hay alrededor tanto sordo cuando prevalece el ruido a todas horas? En el amor, en la vida, en el trabajo, ¿alguna vez te has preguntado si de verdad es eso lo que más deseas, lo que te mantiene vivo ante tus semejantes? En el desamor también; asimismo, en el silencio, incluso, en el desprecio, aun en la vida que nos agota a cada hora que pasa lentamente, ¿te has preguntado si tienen peso las horas muertas cuando no tienes nada en los bolsillos?, ¿te has preguntado si es dolor lo que a veces se escucha como si fuera lamento?, ¿y si es deseo lastimado lo que dura como si fuera el amor de quienes se conocieron hace tiempo y no saben remediar las distancias que generan las similitudes del cuerpo, cuando la vida se confunde con costumbre y la pasión con engaño?

Lástima de vida, estúpida y arrogante, porque nos retrata como somos cuando huimos de las sensaciones encontradas del pensamiento. Alguna vez mi sentimiento entre los ojos del otro, alguna vez la música del pensamiento entre el silencio cómplice de las cosas que nos aburren a diario. Piensas que tal vez no haya futuro, que tal vez no haya esperanza. Piensas que es así la verdad que nos descubre ante los otros. Nunca que las cosas grandes tienen su reflejo en las pequeñas y que los objetos tienen vida como sueñan los hombres y las mujeres cuando están dormidos. Piensas que, tal como están las cosas, no podremos volver a dormir tranquilos. Por lo menos, los que estamos vivos, pues hay otros que ya no sabemos dónde están, otros que ahora no pueden contar que viven, otros a los que les despojaron su presencia y convirtieron su retrato en ausencia, por más que alguien les recuerde con ternura.

¿Crees que habrá alguien que sepa hablar con dulzura de nosotros, con suavidad de las cosas que nos gustan, con respeto de aquellas que nos disgustan?, ¿alguna vez has pensado en alguna cosa bella como si fueras tú, el otro? Tú, que ibas a abrazarme, pero que te mantienes lejos a menudo.

© Fotografía: Raúl Fijo, 2021.

El Corredor Mediterráneo, Nº 978, 20 de octubre de 2021.

Los libros están cerrados

Los libros están cerrados
y las palabras parecen gastadas
porque han sido utilizadas
antes por otros.
Saber lo que he de hacer ahora
no tiene sentido
si tú no me esperas
y yo no te aguardo
en un último minuto
que alberga ese último milagro.
Pero ¿qué tengo que hacer
para que todo desaparezca
como si lo sentido
fuera parte de la niebla
y lo vivido aquello que queda
después del fuego
si yo pienso en ti
pese a la ceniza
y tú no me quieres
pese a mi desgarro?

La solución

Una página de Lavas Remí

Presentación de Lavas Remi

Librería Mara-mara, de Vitoria-Gasteiz, 30 de septiembre de 2021.

El asesino y el ciudadano

Entrevista realizada por Carlos González con motivo de la publicación de Lavas Remi, en las páginas de cultura de El Diario de Noticias de Álava, 30 de septiembre de 2021.

Leer la entrevista en la web del periódico

El poder como ley de vida

El poder se siente a sus anchas cuando deja de lado a sus ciudadanos. Es ley de vida. El mundo de las decisiones políticas, que las finanzas arrastran a su antojo, no piensa en el ciudadano con nombre y apellidos. El poder no tiene en cuenta al ciudadano con sus problemas y acusaciones indirectas. Sabe que este saldrá de sus apuros personales si la sociedad que gobierna sigue un rumbo en el que las decisiones se toman en nombre de la mayoría. El ciudadano descontento, que no se identifica con grandes proyectos, siente la hipocresía de las cosas, pero a duras penas tiene fuerzas para rebelarse. Bastante tiene con sobrevivir. Solo los atrevidos que leen la letra del contrato, reclaman una postura crítica con el que manda en las cosas grandes y también, aunque no lo pretenda, en las pequeñas. El ciudadano lúcido siente la incomodidad de que le tomen por un ingenuo, sopesa la pérdida de tiempo que supone subrayar las contradicciones y las mentiras del poder y descubre su impotencia ante unas declaraciones que no respetan su inteligencia.

El poder cede espacio a otros poderes. Es la ley del equilibrio: a un poder internacional se le contrapone otro. Y al nacional le siguen otros periféricos. La lista es interminable, en la periferia abundan otros repartos supeditados a decisiones democráticas. El ciudadano, asombrado, rinde pleitesía a tantos representantes del poder local, regional, autonómico, nacional o internacional de la llamada sociedad laica que bastante tiene con recordar su propio nombre y dirección en la jerarquía que impone la sociedad política. El ciudadano es como el lector de libros: no le gusta que lo tomen por lo que no es. Su capacidad de asombro se pierde en el ámbito internacional, su entendimiento se dispersa en el nacional y se concentra en lo que conoce de primera mano. El ciudadano se fija –en una primera escala– en el poder más cercano: en su ciudad, donde reconoce a los que tienen algo de poder porque siente que les puede tocar con las manos. Pero la sorpresa aumenta cuando en un escalafón pequeño el discurso se transmuta en otro que no coincide con las necesidades del ciudadano. El ciudadano es como el lector al que no le gusta que le tomen el pelo. No sabrá teorizar su descontento, pero, ante las palabras vacías de unos dirigentes que hacen política ciudadana como si ordenasen el mundo, toma luego decisiones que sorprenden al poder por muy pequeño o grande que sea.

© Fotografía: Raúl Fijo, 2021.

El Corredor Mediterráneo, Nº 975, 29 de septiembre de 2021.

El perdón

Una página de Lavas Remí

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