Contigo encontré
el secreto del amor
pero lamentablemente
no lo pude compartir
con otro.
Parece que el universo
fuera una línea,
que el mar
fuera un globo,
que el olvido
fuera una nube,
que la noche
fuera un palacio.
Contigo lo encontré
pero lamentablemente
no lo pude compartir
con nadie.
Y no es que
se me hubiera olvidado.
Y no es que estuviera
amenazado
si lo contase
o hiciera público
el secreto.
Ni que muriese
si lo confesase
al primero que pasara.
Contigo encontré
ese invisible secreto
que nos pudo mantener
jóvenes y bellos
de por vida
aunque el coste
fuera alto.
Y sin embargo,
para que todo
siga como antes.
Para que fuera
como antaño
y para que la vejez
siga siendo
el verdadero refugio
del amor correspondido
no lo puedo guardar
para mí
y he de olvidarlo.