Cada vez que caí, me levanté; cada vez que me ponen una zancadilla, supero esa y otras barreras. Y en la adversidad aprendo del fracaso. Si no me crees, puedes leerme. He tenido muchos fracasos, pero alguna que otra vez también tuve éxitos. Solo que los primeros me enseñaron mucho más que los segundos. Conclusión: sigo siendo libre, aprendo con cada fracaso, el éxito es ir hacia delante.

(Fragmento del ensayo inédito, Libro de las estaciones).