Los libros están cerrados
y las palabras parecen gastadas
porque han sido utilizadas
antes por otros.
Saber lo que he de hacer ahora
no tiene sentido
si tú no me esperas
y yo no te aguardo
en un último minuto
que alberga ese último milagro.
Pero ¿qué tengo que hacer
para que todo desaparezca
como si lo sentido
fuera parte de la niebla
y lo vivido aquello que queda
después del fuego
si yo pienso en ti
pese a la ceniza
y tú no me quieres
pese a mi desgarro?