Lo adecuado para alguien en mi situación es considerar qué puede hacerse para fomentar una literatura diferente en este país en lugar de alabar a grandes editores, académicos, o a las librerías entre otras amenidades en el nombre de las letras, pues su influencia en esta sociedad resulta perjudicial cuando la comunidad lectora emplea un tono bajo, cuando la crítica no es tal, cuando los mediocres son quienes reciben los mayores honores, cuando se pone a las personas sin integridad como ejemplo y cuando se magnifican libros insignificantes para ponerlos al nivel de obras maestras.

© km, 1 de cotubre de 2020.
© De la fotografía: Miguel David.