La realidad se sustenta en la creación literaria con un tiempo nuevo donde los sucesos de la vida se imponen en secuencias diferentes y ritmos apropiados al lenguaje y a la comprensión del lector. La memoria, por su parte, comparte la realidad en su afán de recordar los hechos, de ordenar los actos y la interpretación de los mismos no corresponde a la imaginación, sino a la historia. Pero, a su vez, la historia rescata el pasado a través de diferentes documentos, entre los cuales destacan los de la imaginación como hechos artísticos que iluminan un camino de por sí oscuro.

Publicado en El Corredor Mediterráneo, 27 de mayo de 2020.
Argentina, año 20, nº 905.