Asombro

El silencio es el recuerdo que nos persigue cuando las cosas que amamos pierden su significado. Las palabras son asombro cuando amamos, derrota donde la vida se oculta entre las manos, lágrimas que se secan con el tiempo, lamentos que encuentran suspiros en las palabras que vuelven a pegarse en la piel después del silencio. El silencio encuentra en el arte su momento oculto. Fueron gritos y son susurros donde el mundo se parte en dos. El individuo se enfrenta a su imagen con un dolor intrascendente y el artista corre por la historia como una huella inequívoca del mundo que descubre la luz y la sombra de los ojos en una mirada estremecedora. El silencio es la antesala del pensamiento que preludia al arte. Lo envuelve y lo cobija, porque eleva su eco con palabras que convierten en ruidos las huellas del hombre que husmea entre los escombros. Porque entre las pronunciadas en alto encuentra palabras antes que suceda lo que no tiene remedio.

Tomado de El interés del arte por otras cosas, Ellago Ediciones 2007.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *