Un poema de «El cuaderno blanco».

De Poesía sola, pura premonición, 2010

Alarma: han perecido
doscientos niños por nosotros.

Los llevaron a la escuela.
Pensamos que era lo más seguro.

Por todas las casas del pueblo
quedaron nuestros vasos en la mesa.

Alarma: en estos tiempos tan duros
no se puede tener dudas.

Dijeron que no sufrieron
sus suaves e inocentes sueños.

Pero olvidamos que la infancia
nunca está a salvo

y que más tarde vuelve
cuando no se puede volver atrás.

Presentación de «El cuaderno blanco», Casa de la cultura Ignacio Aldecoa, Vitoria-Gasteiz. Fotografía de Raúl Fijo, 2019.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *