El Diario de Noticias de Álava,mayo 2005

La poesía si es que existe busca ser una guía para poder conocer tanto los mecanismos de escritura como la filosofía que se esconde tras ella.

«Muchas veces gente joven y no tanto me manda poemas para que les dé mi opinión y esto me llevó a plantearme un libro no tanto sobre cómo se debe escribir sino sobre cómo acercarse a la poesía como metáfora que es de los distintos ámbitos de la vida». Así describe Kepa Murua su último trabajo en el mercado, el mismo que hoy le tiene en la Feria del Libro de Madrid para firmar los habituales autógrafos y para pronunciar una conferencia dentro de unos días.

La poesía si es que existe (Calambur) es el título de este nuevo trabajo del autor de piezas como Cardiolemas , Cavando la tierra con tus sueños , Siempre conté diez y nunca apareciste y Un lugar por nosotros , entre otras, y responsable de la editorial alavesa Bassarai.

«Empecé muy joven a escribir y me sentía muy solo; por eso, cuando recibo textos, me identifico mucho con la gente que me consulta y ahí está la razón de este libro», comenta Murua sobre esta publicación que viene a recoger el testigo de otro ensayo anterior que llevó por título La poesía y tú .

Con el estilo que le caracteriza y que le ha hecho ser un escritor singular con un público muy fiel tanto en el Estado como en Latinoamérica, el autor, nacido en Zarautz pero residente en la capital alavesa, va desgranando la filosofía que se esconde detrás de los versos, una forma de entender la vida que también se puede aplicar a mundos como el de la política y el amor.
La publicación está dividida en tres partes, por lo menos desde un punto de vista conceptual. En la primera, el autor ofrece, desde su experiencia y la de otros colegas, una visión determinada sobre la creación y qué ha que hacer para escribir poesía, mientras en la segunda se plantea la existencia del género en este siglo XXI. El círculo se cierra con unos textos en los que la vida y la literatura se confunden, y cómo hay que tener paciencia para no rendirse al desaliento ni dejarse llevar por la imagen de los premios y la fama.

Presencia Lo que deja claro Murua es que la poesía, en particular, y la expresión, en general, están muy presentes en la sociedad actual, por mucho que algunos no lo crean. «La gente vive sin poesía, no sabe dónde está, pero, cuando le pasa algo en el amor o en el trabajo, recurre al mundo de las letras. La poesía está en esas palabras donde la persona no sabe explicar lo que le pasa; necesitamos de la palabra y no sólo de la culta porque también debemos expresarnos sobre el Liverpol, del escote de esa mujer o de lo mal que lo hace un político», comenta.

De hecho, Murua describe que mucha gente, en su día a día, es poeta casi sin saberlo y que otra lo pretende. «Sólo hay que ver algunos de los textos que escriben los políticos», recuerda.

El autor, de todas formas, quita cierto aura de excelencia a la poesía y explica que «en realidad, es un género literario muy normal y muy rico, pues se concitan en él la escritura, la música y más, pero, por la mercadotecnia, es un estilo apartado que la gente no termina de dar el valor que se merece; por eso hay que decirles a las personas que es mejor que acudan a la poesía antes de que se queden sin nada entre las manos».
Con todos esos ingredientes, Murua hace un libro que no pretende profetizar sobre nada, sino dar pistas y guías sobre el hecho creativo y sobre cómo mundos tan diferentes como el del amor y la economía pueden entenderse con la filosofía del verso.

Como buen poeta y editor, el autor no presenta un ensayo típico, sino que todo el libro responde a una forma, un ritmo y un fondo medidos, es decir, que Murua se sirve de la poesía para hablar de ella.
Carlos González

Lunes 30 de mayo de 2005