El Diario Vasco, mayo 2003
Por Felipe Juaristi

Kepa Murua destaca últimamente por su dedicación exclusiva a la poesía, en calidad de editor a través de Bassarai, y también en la más difícil de autor. Destacan en su obra títulos como «Cavando la tierra con tus sueños» o «Siempre conté hasta diez y nunca apareciste», entre otros. Los citados libros tratan de acercar al lector las preocupaciones del poeta sobre la realidad circundante. «La poesía y tú», en cambio, es un libro que indaga sobre la realidad de la propia poesía. Pero, hay que señalarlo para evitar confusiones, no es un ensayo; no, al menos, como se considera actualmente el ensayo. Más bien parece un libro de aforismos, relacionados todos ellos, eso sí, con la poesía.

Porque la poesía concentrada y recatada, desnuda de retórica, reducida de palabras y ampliada y multiplicada en su expresión, es el genero que más se acerca al aforismo. Aunque siempre es oportuno señalar que el aforismo, si bien tiende a la concisión, al igual que la poesía que se busca más allá de sus propias palabras, no siempre es objetivo del aforismo la búsqueda de la belleza, premisa de toda poesía.

«La poesía y tú» es un libro maduro y está dividido en siete apartados. El primero titulado «El rastro del escarabajo», se centra en la figura de Dios. El segundo, «Las alturas del cuerpo», trata sobre el amor. El tercero, «En lento derredor», habla de la derrota: «Poeta, escribe cómo quemas tu vida». El cuarto, «La costumbre del esqueleto», reflexiona sobre la muerte: «La muerte; un don para creer en Dios». El quinto, «La lluvia del pequeño vidente», sobre los márgenes de la vida: «Los escritores que saben hablar a los pájaros, los escritores del país, los auténticos». Es el sexto titulado «carencias en fuga», el que más se refiere a la poesía: «Tiene más fiebre un poema sano que uno enfermo». El libro acaba con un poema largo titulado «Susurros menores».